jueves, 30 de abril de 2009

DEMOCRACIA Y RESPONSABILIDAD SOCIAL

CRISIS DE GOBERNABILIDAD EN UN SISTEMA DEMOCRATICO, CARENTE DE LEGITIMIDAD Y DE INSTRUMENTOS DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA.

LUIS FIGUEROA SOLANO


P R E S E N T A C I O N

Desde la aparición de la agricultura de riego (1000 años A.C.), en el Valle de Tehuacán se produjo un cambio en la vida del hombre, al establecerse como sedentario y comenzar a convivir con otros grupos sociales . Podríamos decir que allí surge en México, la primera sociedad civil.

Desde entonces ha estado presente la sociedad, aunque no el término con su adjetivo “civil”. La sociedad es cierto que se ha tenido que organizar para lograr diversos objetivos, casi siempre conducidos por “lideres iluminados” que han prohijado las grandes causas de la Nación.

Es así que se ha proclamado nuestra Independencia, se ha cruzado la etapa de la Reforma y se gestó nuestra Guerra revolucionaria que nos da sustento hoy en día de los principales postulados consagrados en nuestra Constitución Política. La educación laica y gratuita, la propiedad originaria de la Nación, el reparto agrario y la tenencia de la tierra; los derechos laborales que hoy causan polémica, la tradición en la política exterior; en fin un gran bagaje de conceptos que nos han constituido un perfil nacional y que ha llamado la atención de estudiosos de otros países al contenerlos en lo que fue la primer Constitución social del siglo XX.

En este trabajo, el autor pretende demostrar fehacientemente la relación que existe entre democracia y la responsabilidad social, tal y como nos quedo claro con los diferentes ponentes que cubrieron este modulo. La evolución de la Administración Pública y su relación con la sociedad y la necesaria construcción de espacios de participación ciudadana a fin de amortiguar la presión social por un lado y por otro, la necesidad de canalizar toda esa energía que se ha venido acumulando a lo largo de lustros y décadas, originada por una opinión que si bien se encuentra cimentada en un fundamento de las aulas universitarias, también es cierto que en muchas ocasiones va cubierto de un gran desconocimiento de la praxis política, cuando menos o por un gran dejo de amargura de individuos que desatan su resentimiento social a través de la cátedra preparatoriana y universitaria.

D I A G N Ó S T I C O

La sociedad en México se ha organizado en torno a diferentes causas sociales: ambientalistas, laborales, pro-derechos humanos, de los discapacitados, de los niños, de las mujeres, por la seguridad pública, etc. ;dando cabida así a todas las expresiones sociales y sus motivaciones.

Evidentemente este espacio resultaría insuficiente para tratar los orígenes europeos del concepto “sociedad civil” así como para hablar de su relación con los partidos políticos. Sólo anotaré que aunque es cierto que esa proliferación de los grupos sociales organizados disminuye de alguna manera la fortaleza de los partidos; es contundente también, la aseveración de que son los Partidos los que deben ajustarse a esta realidad y ser ellos los que encuentren los caminos del acercamiento a esta sociedad civil que de manera clara está ávida de gestión favorable a sus causas justas.

En México es claro que los partidos lo intentan con resultados diferenciados: algunos les imponen primeramente un costo político-clientelar, al obligar a los grupos a afiliarse, acudir a sus marchas, mítines y plantones; otros los emplean en sus políticas meramente asistencialistas como escenografía de relumbrón para la foto y la nota de prensa.

“Raro” por decir lo menos, parecería la opción política que no busque “clientela” a través de “programas de transferencias condicionadas”
La crisis de representación política que enfrentan las instituciones democráticas, aunque distinta en su énfasis, responde por lo general a la dificultad que tienen para adaptarse a las nuevas realidades que emergen en la política, la economía y la cultura; en esencia, es un problema de desajuste entre la política y la sociedad.

Un análisis actual de la democracia muestra una marcada distancia entre los representantes y los representados. Amparados en la idea de que la transición requería en primera instancia de elecciones libres y transparentes, los países se han concentrado en esa tarea, en detrimento del desarrollo de otros mecanismo de profundización de la democracia.
América Latina ha vivido, más que un modelo de democracia representativa, un sistema de democracia delegativa. Los ciudadanos han visto reducidos sus márgenes de participación a las elecciones. No obstante, esa entrega de la capacidad de representación se ha convertido en una auténtica delegación de poder, en donde el representante, una vez elegido, se vuelve marcadamente autónomo en relación a la comunidad que representa.
La crisis de legitimidad en los gobiernos, conllevan necesariamente a una crisis de gobernabilidad
El maestro Ulises Corona , señala:
 La gobernabilidad en su definición más simple es el “buen gobierno”. El sentido de la gobernabilidad toma forma cuando encuentra sus bases en normas, reglas, valores, que determinan su calidad por medio de las características que un gobierno adopta para el ejercicio de sus acciones permitiendo la interacción y haciendo posible la participación de la sociedad civil y el sector privado como ente económico.
 La gobernabilidad “No sólo se refiere al gobierno, sino a todas las condiciones necesarias para que esta función, pueda desempeñarse con eficiencia, legitimidad y respaldo social”
 La actividad gubernamental debe encaminarse entre otras, a la gobernabilidad entendiéndola como el vinculo entre gobierno y gobernados con la finalidad de la sana convivencia y desarrollo de ambos en un Estado de Derecho, en el que el cumplimiento de derechos y obligaciones es un fundamento básico para lograr la anhelada gobernabilidad.

Un elemento esencial para mantener la gobernabilidad en condiciones de tránsito, es la gestión social que realizan las organizaciones de la sociedad civil, sean éstas, asociaciones civiles, comités vecinales, o alguna otra forma de organización ciudadana.
Es preciso puntualizar las funciones que incluye la gestión social a partir de las organizaciones para su funcionamiento:
 Organización. Es la especificación funcional del modelo organizativo. Se ocupa de estructurar e integrar a los recursos y órganos responsables de la gestión, definiendo sus relaciones y atribuciones
 Dirección. Trata de orientar el comportamiento de los operadores para la consecución de los objetivos del programa. Comprende la conducción, supervisión, sincronización de acciones y coordinación de las actividades desarrolladas por las distintas unidades de estructura
 Programación. Se encarga de establecer la secuencia cronológica de las actividades por realizar para optimizar los recursos asignados, identificando a sus responsables y las interacciones requeridas para su ejecución
 Ejecución. Corresponde a la puesta en marcha de las actividades enmarcadas en los procesos para alcanzar los objetivos de producto e impacto de los programas
 Monitoreo. Es la observación concomitante de la ejecución. Compara lo realizado con lo programado, sobre la base de estándares y el rendimiento de otros programas
 Evaluación de impacto. Tiene como finalidad determinar la magnitud cuantitativa de los cambios producidos por los programas

P R O P U E S T A S:

I.- Se puede pensar que la solución a los déficits de la democracia está dentro de la representación política, pero la solución a la crisis parece estar en la adecuada complementación entre la institucionalidad de la representación política y las prácticas de la democracia participativa.


Instaurar figuras de acceso a la incidencia –por lo menos- en la toma de decisiones, tales como el plebiscito, el referéndum, la iniciativa popular y hasta la revocación de mandato –que al autor no convence aún, debido a la precaria cultura política que implicaría utilizarla como instrumento de venganzas y chantajes políticos- parecieran ser un imperativo de una ciudadanía cada vez más receptiva, pero más contestataria y cuestionante.
II.- La democracia no es un proceso irreversible y requiere de avances continuos. Ello implica por lo menos tres cosas: acercar el representante al representado, en términos de que los ciudadanos tengan capacidad de influencia; hacer transparente la gestión del representante, pasando por la creación de mecanismos de rendición de cuentas; y acercar los niveles de toma de decisiones al ciudadano, de manera que el gobierno sea un actor más cercano al ciudadano.
III.- La democracia representativa es una condición importante para la gobernabilidad, pero no la resuelve ni la agota. Se requiere de mayores dosis de integración de los ciudadanos en su construcción y desarrollo permanente, lo que se ha llamado “construir ciudadanía”
IV.- Para los efectos de una “reforma política integral”; es necesario pasar por una “reforma a la administración pública” que logre consolidarse, con base en lo que se expone más adelante.

JUSTIFICACION Y EFECTOS DE LA PROPUESTA
La democracia está conformada por valores, prácticas e instituciones. Es por tanto un sistema político que plantea una lógica de acción para canalizar la dinámica social dentro de una pauta de respeto y convivencia, mediante la idea de que las sociedades le otorguen poder a algunos de sus propios ciudadanos para dirigirla.
Ello significa que para que la democracia representativa exista se requiere tanto de representantes como de entidades sociales a las cuales representar, más aún, que deseen ser representadas. Esa relación adquiere legitimidad siempre y cuando los primeros expresen la voluntad de los segundos y promuevan respuestas institucionales a sus necesidades y expectativas.

Respecto a que la democracia es conquista que se debe cuidar, por cuanto no está descartado un retorno al autoritarismo, hay un amplio consenso hoy en día. No obstante, ese consenso está más claro en el nivel de análisis político y académico, que en el de acciones efectivas de profundización de la democracia.
No se puede hablar de reforma política sin concebir transformación en los partidos políticos y en el Congreso. Se plantea, por tanto, una crítica a los enfoques dominantes en reforma del Estado que se han concentrado en la reducción de los aparatos gubernamentales sobre la base de criterios financieros y fiscalistas, en detrimento de una auténtica visión de sus funciones políticas.
De esta manera, la participación política es aquél conjunto de actos y actitudes dirigidos a influir de manera más o menos directa y más o menos legal sobre las decisiones de los detentadores del poder en el sistema político o en cada una de las organizaciones políticas, así como en su misma selección, con vistas a conservar o modificar la estructura (y por lo tanto los valores) del sistema de intereses dominante
En cuanto a la “Reforma a la Administración Pública, el Dr. Gómez Rivas, nos ilustra cuando se refiere a la administración pública y señala que:

- Son agentes fundamentales para el desarrollo de los países.
-Se requieren organizaciones administrativas potentes y altamente capaces.
-Dinamizadores de la vida social y económica del país.
-Se configuran como el elemento estable del sistema político.
-Dotarlas de reglas y normas claras y transparentes que permitan el control democrático
-Dándoles continuidad en su gestión.
-Cambio en la Legitimidad. Incremento de las demandas de los ciudadanos
Asimismo, en razón a la necesaria consolidación y profesionalización de la Administración Pública, el autor referido señala que se requiere:
- Bajar el nivel de politización de las Administraciones públicas.
- Diferenciar claramente los niveles de los puestos políticos de los puestos técnicos.
- Programación política y ejecución gerencial (gobierno inspirado en objetivos).
- El político marca las estrategias y los objetivos que se deben conseguir.
- El gestor público profesional tiene que desarrollar la táctica y conseguir materialmente los objetivos marcados (eficacia).
- Los límites entre ambos campos no deben traspasarse.

En conclusión, las causas de la crisis de representación e intermediación política obedecen tanto a los límites propios del modelo como a los desajustes que se dan entre la política y las nuevas realidades sociales.

Asimismo, la solución a ésta crisis no se encuentra únicamente en el mejoramiento del sistema político representativo, sino en la adecuada interrelación entre la representación política y nuevos mecanismos de participación de los ciudadanos.

Existe una falsa contradicción entre representación y participación y esa falacia se extiende a aquellas tesis que aseguran que mayores niveles de participación son el germen de la ingobernabilidad. Es evidente que si bien vuelve más complejo el proceso de obtener acuerdos para la gobernabilidad del sistema político, los esquemas alcanzados se vuelvan más sustentables y fortalecen la calidad de la democracia. Eso es incuestionable, ojalá y nuestros ojos lo alcancen a ver.

REFERENCIAS:

Mtro.Francisco Moyado Estrada.- La desigualdad social y las políticas del Estado.- conferencia dictada en el Diplomado “Análisis y Diseño de la Reforma del Estado” UNAM-H.CAM. DIPUTADOS 7-nov.2007.

Dip. Eduardo De la Torre Jaramillo.- conferencia

Pasquino, G. “Participación política, grupos y movimientos”, en Pasquino, G. Et. Al. Manual de Ciencia Política. España, Alianza editorial, 1996

Dr. José Vicente Gómez Rivas.- conferencia “La Reforma del Estado y la Modernización de las Administraciones Publicas” .- conferencia dictada en el Diplomado “Análisis y Diseño de la Reforma del Estado” UNAM-H.CAM. DIPUTADOS.- 3-Oct-.2007.