Mostrando entradas con la etiqueta Administración Pública. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Administración Pública. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de marzo de 2013

DEBATIR LA EDUCACIÓN


por Martín Vera

El proceso judicial en contra de la ex líder del sindicato magisterial, Elba Esther Gordillo, levantó una enorme polémica nacional, que va desde los aspectos jurídicos, los políticos, hasta el hecho de que, independientemente de que el enriquecimiento inexplicable es evidente,  hay varios aspectos que son bastante confusos, por decir lo menos, como son  la condena previa que ya se emitió en los diversos medios y por instituciones oficiales,  la estrategia de escarnio político y la rapidez con la cual el SNTE la sustituyó en el cargo de presidenta de la organización, lo que se lee como una sentencia de culpabilidad tácita, aunque legalmente, en teoría, en nuestro estado de derecho, cada quien es inocente hasta que se pruebe lo contrario.

Cuando transcurra la atención por este asunto, aún quedará pendiente el tema de fondo, el rumbo de la educación. Aquí lo interesante será ver si la situación de una sola persona puede definir un nuevo camino en materia educativa o es una percepción absolutamente falsa, que encierra acuerdos y percepciones que se han venido negociando desde años atrás, para imponer un nuevo modelo tanto dogmático como de propiedad de las escuelas, la relación laboral de los maestros y el vínculo entre la educación y las necesidades de la industria y los negocios, en un entorno globalizado, muy diferente al que definió los principios de la educación progresista y nacionalista que administraron figuras como Jaime Torres Bodet o José Vasconcelos y en las que incluso se supone que habría sido educado el actual secretario de educación, Emilio Chuayffet.

La educación en México es un tema muy complejo y muy conflictivo.  Hay diversas teorías, interpretaciones, estrategias y proyectos que no permiten identificar una sola línea para el presente o para el futuro.  Está el modelo de la educación, generada desde la Revolución Mexicana que habla de un fenómeno ligado a la democracia y el desarrollo individual y social, con tintes nacionalistas y progresistas. En el extremo opuesto, se encuentra un modelo que privilegia la propiedad privada y la orientación técnica de la educación, vinculada a los fenómenos socioeconómicos de los últimos 30 años, con las pretensiones del libre mercado.  Pero entre esos polos, hay muchas cuestiones confrontadas, tales como las mejores maneras de inculcar la solidaridad, frente a la tendencia del individualismo.  La enseñanza de las ciencias exactas, frente a las artes y las humanidades.  El financiamiento público frente al financiamiento privado. La formación de maestros como un problema público, hasta verlo como un modelo ligado a los intereses financieros y mercadotécnicos de las escuelas y las instituciones privadas. Ello pasa por la ciencia, la tecnología y la innovación, ¿a quien deben servir?, ¿quien las genera, quien las financia?, ¿el Estado debe subsidiar a las grandes empresas o las grandes empresas tienen que ser la punta de lanza?.

Lo cierto es que nada es claro y eso es un grave problema. Inclusive, en materia de modelos educativos, las generaciones actuales de mexicanos hemos sido formados por lo menos por tres o cuatro diferentes programas. Desde el modelo socialista hasta el modelo Montessori. Los padres han visto como en las aulas han cambiado los programas, la colocación de las sillas, la actividad en equipos, uno individual, otro que prefiere las manualidades, u otra que promueve la investigación en redes tecnológicas, entre otros.

Pongamos tan sólo un caso. como bien se ha dicho, no es lo mismo entender el problema de los maestros considerándolo como una cuestión de orden, de disciplina, de capacitación, de métodos adecuados de reclutamiento, o bien, como un problema de cargas excesivas de horas, enormes grupos de alumnos, de falta de plazas, de adecuada capacitación, entre otras. ¿Quien tiene la visión y la capacidad para decir cuál es el problema central? Son tesis opuestas que llevan a políticas y resultados totalmente opuestos.

En esta época, incluso es inentendible la afirmación contundente del secretario de educación cuando dice que el futuro debe ser la educación. ¿De qué está hablando, qué tipo de personas necesitamos formar a través la educación, que asignaturas debe tener, que herramientas, cual modelo? Lo cierto es que nos falta un escenario sobre el tipo de personas que necesitamos que sostengan la sociedad mexicana dentro de 30 años para encaminar los aspectos centrales del sistema educativo en esa dirección. Y es un tema que no se ha discutido ni siquiera mínimamente. Apenas estamos en el nivel de los cacicazgos sindicales, de la propiedad educativa, de los rechazados, pero nada más.

Manuel Castells, un estudioso español, dice que estamos embelesados de las materias de deporte, pero no sabemos qué deporte enseñar y si este educa o deseduca. Efectivamente, no es lo mismo inculcar actividades deportivas en las que predomina el individualismo o actividades que estimulan la cooperación y el trabajo en equipo.

De qué modelo educativo hablamos, cuando el éxito de las sociedades son los centros comerciales y los grandes centros de negocios, a los que es muy fácil acceder, mientras que las escuelas y las universidades se ubican en las orillas de las ciudades y son prácticamente inaccesibles?

Tailandia ya destina el 25% de su producto interno a la universidad y a la tecnología. Japón, en su reciente reforma educativa se propone formar en 20 años ciudadanos que dominen varios idiomas, que sepan hacer negocios y que tengan una visión global. Hay un modelo claro de que es y hacia donde va su educación. No es nuestro caso.

Lo que más pesa en estos días, es que el tema sea Elba Esther. Pero frente a los temas centrales de la educación hay un silencio que estremece y preocupa.


miércoles, 6 de febrero de 2013

Cruzada contra el hambre


El día lunes 21 de enero, el gobierno lanzó el programa llamado “Cruzada contra el hambre”, que pretende focalizar este desafortunado tema, como parte importante de las políticas públicas. La situación social del país es muy grave. Se estima que cerca de 16 millones de personas no sólo viven en la pobreza, sino prácticamente en la indigencia.

El tema del hambre nos remite necesariamente a la situación del campo mexicano. Durante los últimos años años el agro se ha estancado. El balance arroja que el PIB agropecuario solo creció poco más de 2% en promedio, durante los últimos seis años.

Haciendo un recuento de este sexenio y del sexto informe de gobierno, tenemos que el Banco Mundial declaró que entre el periodo comprendido a finales del año 2006 y principios del 2008, el precio de los alimentos en general se incrementó en casi 50%. ¡Que difícil condición viven ahora las familias mexicanas para alcanzar su alimentación!

No hemos olvidado que al iniciar enero del año 2007, a escasos 35 días del anterior gobierno, los precios de la tortilla se dispararon “sorpresivamente” de los seis pesos en que se vendía en noviembre del año 2006 a niveles de 9-10 pesos por kilogramo en el Distrito Federal.

Incluso se reportó que en algunas entidades de la República llegó a 15 pesos. Esto representó un desmedido incremento de 67% en un solo mes para el caso de la Ciudad de México y de 150% en el interior del país. Además, los precios del trigo y del arroz se duplicaron y triplicaron, respectivamente en el mismo periodo, lo que se tradujo en el incremento del 42% de la canasta básica alimentaria.

Por otra parte, el cambio climático, traducido en sequía ha golpeado duramente al campo mexicano. Nuestros agricultores y ganaderos de 19 estados del país, han sufrido inmisericordemente sus consecuencias. Las imágenes de animales muertos por falta de agua y de alimentos no son suficientes para ilustrar la desesperación de miles de familias rurales que ven desaparecer su único patrimonio y su manera de sobrevivir.

Nuestra nación se encuentra ubicada a nivel mundial, como el tercer país que más redujo su producción de alimentos por el fenómeno de la sequía. Lo cual es preocupante porque la cosecha se redujo en 30%, mientras las importaciones se elevaron a 35%.

En el caso del maíz, las pérdidas han alcanzado los 9,000 millones de pesos. En el caso del frijol, del cual se perdieron el 60% de las cosechas, fueron 6,000 millones de pesos, los que los agricultores mexicanos dejaron de percibir este año. Nuestro país consume 32 millones de toneladas métricas de maíz, de las cuales importa 6.9 millones, una quinta parte. Sin embargo, se tiene previsto que el maíz que importamos de Estados Unidos llegue más caro, por los problemas de sequía que también manifestó dicho país.

Con relación a los cítricos, se tiene pronosticado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que nuestro país producirá 294,000 toneladas de naranjas, limones y toronjas en la temporada 2011-2012, lo que representa una caída de 17.4% frente al ciclo inmediato anterior.

En cuanto al trigo, se tiene registrado un lastimoso record en importación, ya que suma 741 millones de dólares, un aumento interanual de 32.4%, de acuerdo a los datos establecidos por el Banco de México. El monto es superior al máximo histórico alcanzado en el 2008, cuando las compras externas llegaron a 637 millones de dólares.

Por lo tanto, el tema de la pobreza no sólo es un problema de distribución de alimentos, sino sobretodo de productividad, de rescate del campo mexicano. No nos podemos aventurar al futuro sin el soporte de un campo productivo y con mayor bienestar.

lunes, 17 de diciembre de 2012

La calidad educativa. Martin Vera


El mayor logro de los sistemas educativos del siglo XX fue asegurar el acceso de prácticamente todos los niños y niñas en edad escolar a las aulas. Sin duda fue un éxito importante, en el contexto de las enormes desigualdades y exclusiones que nuestras sociedades tienen y aún mantienen.

Sin embargo, es una herencia insuficiente para asegurar la calidad educativa. El siglo XXI reclama el desarrollo de nuevas habilidades y competencias en sus miembros, que la escuela organizada industrialmente no es capaz de ofrecer. Los resultados educativos, en casi todas partes del mundo, muestran esta carencia y conseguir los resultados esperados, en el siglo XXI, requiere necesariamente un cambio de paradigmas.

Una verdadera transformación de los sistemas educativos requiere volver a poner el foco en el aprendizaje de cada niño y niña, y por lo tanto, la capacidad para desarrollar soluciones diferenciadas, que consideren las características, intereses, habilidades y progreso de cada estudiante.

Las tecnologías disponibles en el siglo XXI, nos permiten por fin mantener el logro de una educación masiva, democrática e inclusiva, pero diferenciando ahora la oferta educativa de manera de ofrecer a cada estudiante lo que requiere en su contexto específico. Hacia allá debe caminar la calidad educativa, acorde a una idea cierta del tipod e persona que deberá resultar para la mitad del siglo XXI.

En fechas recientes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, informó que nuestro país se ubica en el tercer lugar, entre los países con el mayor número de jóvenes entre 15 y 29 años de edad que no están estudiando, que no están empleados, ni dentro de la fuerza laboral. Es decir, los jóvenes que están en tal situación abarcan un universo de 1 millón 931mil personas, que se encuentran en el rango de 15 a 19 años; 2 millones 673 mil tienen de 20 a 24 años; y 2 millones 622 mil restantes tienen de 25 a 29 años. Hablamos de cerca de 7 millones de jóvenes.

Asimismo, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática mencionó que más de 5.3 millones de mexicanos mayores de 15 años permanecen sin saber leer ni escribir, lo cual es inaceptable y vergonzoso, a un siglo de la Revolución Mexicana. Es decir, en sentido opuesto a la elevación de la escolaridad, todavía tenemos un alto porcentaje de analfabetismo, del que se llama estructural, que condena a la miseria a quien lo padece.

En esas condiciones, la calidad educativa no solo debe incidir en los procesos de contratación, desarrollo y despido de maestros, sino también en cuestiones sustantivas como las condiciones que hacen posible la permanencia y aprovechamiento de los alumnos y la solución a los graves problemas estructurales de la enseñanza, que tienen que ver no sólo con controles sindicales y políticos, sino con salarios, colegiaturas, falta de investigadores, plazas no permanentes, pésimos salarios y pagos por hora, la mercantilización de las universidades y escuelas, la elusión de derechos laborales y otros, que hacen que muchas veces la actividad educativa se transforme en una actividad secundaria y complementaria, como ocurre en las universidades. Es, pues, un problema más integral de lo que se ha advertido hasta ahora.

domingo, 13 de mayo de 2012

Nuevo libro!! Gobiernos locales y políticas públicas de desarrollo social


¿Cómo conjuntar democracia, desarrollo y autonomía de gobierno? Esta obra permite adquirir herramientas para identificar, diseñar y operar políticas públicas en el nivel de los gobiernos locales y municipales. Frente a la globalización, en contra de los vaticinios de hace dos décadas, los nuevos actores de la gestión pública son los gobiernos municipales, que son el campo privilegiado de la experimentación de nuevas técnicas de gestión pública para mejorar la respuesta gubernamental a los complejos problemas del desarrollo en todos los órdenes. El texto aborda todas las corrientes de análisis, el federalismo, la descentralización y las políticas públicas de desarrollo social con una metodología integral. 

Este libro encuentra respuestas a los procesos de cambio conceptual, histórico y administrativo de la gestión pública local. Abre un sendero para el estudio académico y la formación de administradores públicos, gestores e investigadores interesados en el análisis de las políticas públicas en este campo. NIVELES: LICENCIATURA, MAESTRÍA Y DOCTORADO.



Disponible físicamente en:



y electrónicamente en:







viernes, 2 de marzo de 2012

Globalidad y Gestión Pública

Karla Altamirano Cabezas
Maestría en Administración Pública y Políticas Públicas. ITESM-CEM


Análisis del Ensayo sobre los Desafíos que la que la Globalización plantea a la Política y Gestión Pública de Joan Prats i Catalá

1.1. La globalización y los cambios en la estructura y el rol del Estado

Según el autor, entendemos por globalización el proceso de integración creciente de las sociedades y las economías no sólo en términos de bienes, servicios y flujos financieros sino también de ideas, normas, información y personas.
La llegada de la Globalización como sistema económico entre países ha dado revuelo no solo en materia financiera y de comercio sino en la generación de políticas públicas y la forma de implementarlas.

La Globalización ha modernizado las formas de producción, distribución y consumo de productos agrícolas en los países menos desarrollados hasta la manera en que las potencias económicas manejan el tema de la política internacional.
Algunos de los procesos producidos por la globalización que están transformando los roles y estructuras de los estados, la política y la gestión pública en nuestro tiempo podríamos definirlos como:

1.- Acontece en el interior del estado y se expresa en el fenómeno de la descentralización.
2.- El segundo se refiere a la globalización de las regulaciones económicas y en menor medida sociales y culturales.
3.- El tercero se refiere a la repercusión de la globalización sobre el sustrato cultural/nacional de la sociedad civil forjado desde el proyecto de un estado nacional.
4.- Al mismo tiempo que la globalización precede, también se apoya y acelera con la revolución tecnológica representada por las TICs.
5.- La globalización transforma los intereses generales, fundamento último de los Estados y de sus Administraciones.
6.- La globalización transforma también la política. La política es cada vez menos dirección política de organizaciones técnicas y cada vez más articulación de asociaciones entre diversos niveles de gobierno (gobierno multinivel) y con las organizaciones empresariales y las organizaciones y movimientos de la sociedad civil.
7.- La gestión pública también se transforma con la globalización. Ya no basta con que las Administraciones Públicas, como organizaciones, actúen legal, objetiva, eficaz y eficientemente. Diversos procesos confluyen y están transformando decididamente la gestión pública.

1.2 Gobernanza Global y Gobernabilidad Estatal.
La gobernanza global no es un proyecto en el que sólo participan los gobiernos y las organizaciones internacionales. En muchos casos se requiere la colaboración de actores privados. La política tiene crecientemente lugar en estructuras en redes horizontales y verticales. En muchas políticas específicas las ONGs tienen una función consultora, correctiva y de participación irremplazable.

La globalización es un proceso inevitable ante el cual debemos actuar de manera precisa y rápida ante la constante exigencia de cambios económicos, políticos y sociales, el mismo autor nos hace recomendaciones para alcanzar la gobernanza global, tales como legitimar a las instituciones internacionales, democratizar la gobernanza global, hacerla participativa, en conclusión todos los ciudadanos debemos unirnos y participar; No obstante el avance de las tecnologías de la información y el flujo de personas, se debe optar por focalizar los modos y relaciones de producción a fin de que cada entidad política por mínima que sea, tenga un esquema económico sustentable sin la necesidad de participar en el comercio global. En cuanto a lo político, definitivamente los estados deberán encaminar la política y lograr la gobernanza, pero siempre buscando el beneficio de su país, así como deben reglamentar la intromisión de las ONG’s en asuntos políticos.

1.2. Fortalecer la acción exterior de los estados

Todo ello nos lleva a una última y obvia exigencia de la globalización: la redefinición de los conocimientos, actitudes y habilidades requeridos de los líderes políticos y de la función pública. Las habilidades lingüísticas, la sensibilidad multicultural, la capacidad de construcción y manejo de redes; la visión y gestión estratégica; la capacidad de negociar, de construir equipos, de gerenciar la tensión y el conflicto, y, quizás sobre todo, de mantener la credibilidad necesaria para dirigir procesos de experimentación y aprendizaje, resultan aspectos críticos de la reinvención del liderazgo político y de la función pública que requiere nuestro tiempo.

1.4. La parte de la sociedad civil: ¡ciudadana/os de todos los países uníos
La gobernanza global no es una utopía de esas condenadas a fracasar al prometer resolver de una vez todos los problemas humanos. Es sólo la construcción de un sistema de gobernación que permita someter a control humano y democrático ese conjunto de fuerzas hoy desembridadas y conducidas hoy desde la pasión del poder y no para el servicio de la gente.

En fin, ciudadanas y ciudadanos del mundo “Entendamos, unámonos y actuemos”.

lunes, 2 de mayo de 2011

Las reservas internacionales

Luis Adrián Chavez Toledo

La discusión sobre el tema de las reservas internacionales, ha cobrado relevancia en los últimos meses, debido al alto nivel en el que éstas se encuentran. Para poner un referente, en el año 2000, se encontraban en niveles alrededor de los 30 mil millones de dólares y para marzo del 2010, ya habían pasado los 92 mil millones de dólares.
¿Qué se debe hacer con tanto dinero? ¿Cómo podemos usar los recursos de manera eficiente? ¿Quién puede disponer de estas cantidades? ¿Por qué no pagamos parte de la deuda externa con estos recursos? Son algunas de las preguntas que mucha gente nos hacemos y que diversos actores políticos, tratan de responder a sí mismos y su intereses partidistas o personales, tal cantidad de dinero pues no puede pasar desapercibida.
Las reservas internacionales, no son dinero que el gobierno tenga “ahorrado” en el Banco Central, tampoco pertenecen como tal al BANXICO, son el respaldo de las divisas internacionales que entran al país. Algunas de las fuentes pues son las ventas de PEMEX, las remesas de compatriotas en el extranjero, etc.
Como mandato constitucional, el BANXICO tiene por objetivo mantener la estabilidad en los precios, es decir, controlar la inflación para que esta variable macroeconómica pueda repercutir favorablemente en las demás, como el PIB, empleo, etc.
 
Retomando una de las ideas sobre el uso de las reservas internacionales, muchas voces sugieren que se pague parte de la deuda externa que México ha contraído con diversas naciones y organismos. Quien contrae la deuda primeramente, es el Gobierno del país, entidad de la que el BANXICO es totalmente autónomo. Si se quisiera hacer esto, sería como si el Banco Central le hiciera un préstamo al Gobierno, cosa que está prohibida por la Constitución del país.
En caso de que se modificara la constitución y el BANXICO pudiera actuar como prestamista del Gobierno, la disminución de la deuda pues no existiría como tal, solamente se cambiaría el nombre del prestamista, en vez de ser una o varias entidades del extranjero, sería una sola y nacional pero a fin de cuentas, la deuda seguiría existiendo.
El acumular reservas internacionales, tiene como beneficio el demostrar una capacidad de pago ante el extranjero pero uno de los principales costos es el de acarreo financiero lo cual, implica que a partir de ciertos niveles, el tener muchas reservas comienza a ser perjudicial. Es por esto que se han implementado mecanismos para ir disminuyendo de manera paulatina, la cantidad de recursos acumulados por BANXICO. Algunos de estos mecanismos implementados son las subastas de divisas que se llevan a cabo, como dato relevante, sabemos que en tan solo 2 años, entre mayo de 2003 y mayo de 2005, se subastaron poco más de 12 mil millones de dólares.
El estudio sobre el cual este ensayo es escrito, no es muy actual, data del año 2005 y los datos sobre la posición de México en comparación con otros países con respecto al nivel de reservas que manejan, pues no es muy preciso pero, a esa fecha, Japón poseía casi 900 mil millones de dólares en reservas, es decir, 10 veces más de lo que en la actualidad tiene el BANXICO.
Como conclusión, podemos decir que no existen elementos jurídicos que puedan permitir la utilización de las reservas para el pago de deuda o como parte del presupuesto de egresos.
Las reservas son el respaldo de la base monetaria del país y su incremento vertiginoso, trae consigo algunos elementos negativos como el costo de acarreo financiero.
Las reservas son el resultado de sumar las entradas de divisas por concepto de pago a PEMEX, remesas de trabajadores emigrantes, divisas del gobierno mexicano, entre otras y no representan un ahorro que el gobierno o el BANXICO tengan y del que puedan disponer a su antojo.

miércoles, 13 de enero de 2010

El fortalecimiento de los gobiernos locales en México a través de las relaciones internacionales.

Salvador Ruíz Sánchez

Inmersos en la era de la globalización es cada vez más común hablar de que los Estados Nacionales han experimentado una paulatina apertura al comercio exterior, lo que indudablemente nos ha puesto en una inminente trasnacionalización expresada en la formación de organismos multinacionales, bloques económicos y políticos, sin embargo dada la dinámica del entorno globalizador las instancias de poder local han tenido que trascender las fronteras nacionales y buscar insertarse en sus propias relaciones internacionales. Los conceptos de política exterior y relaciones internacionales han experimentado una transformación constante. Actualmente, la participación de los gobiernos subnacionales (entendidos como gobiernos estatales o municipales) en el escenario mundial es no sólo un fenómeno evidente sino creciente.
Los niveles de pobreza y exclusión, el desempleo, el deterioro ambiental y las limitaciones de acceso a los servicios públicos y a la vivienda, son algunos de los temas centrales de las agendas locales de gobierno que recientemente obligan a considerar nuevas formas de asociación de los niveles territoriales en América Latina, los gobiernos de las grandes ciudades y las regiones tienen la tarea de enfrentar los problemas relacionados con el crecimiento acelerado de la población urbana, asuntos como la seguridad de sus habitantes,
Se considera que la actividad internacional de los gobiernos subnacionales presupone que éstos tienen un amplio grado de autonomía en los asuntos internos de su competencia y que su incursión en la política exterior busca extender internacionalmente su incidencia sobre cuestiones como comercio, inversiones y medio ambiente por ello los gobiernos subnacionales se han insertado como actores importantes en el sistema internacional.
Los municipios adoptan un papel cada vez más dinámico en la propia política exterior de sus países, así como en el ámbito internacional, en el que, sin cesar, cooperan, compiten, declaran, forman grupos de interés, crean su propio aparato diplomático, se promocionan o se exhiben, en un sistema político como el mexicano se da un entrecruzamiento de compromisos, acciones, relaciones y hasta conflictos entre los niveles de gobierno y los poderes de la Federación, donde hoy la Entidad federal y el municipio resaltan por varias situaciones y condiciones: a) las integraciones macroeconómicas internacionales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el Acuerdo Global México. Unión Europea, la pretensión de formar parte del Área de Libre Comercio de las Américas o la participación insistente al Plan Puebla-Panamá, como ejemplos, b) la globalización en general, pero especialmente del comercio, de las finanzas, de la producción y de los servicios, c) la mayor dependencia económica de México a Estados Unidos y d) los crecientes flujos migratorios internacionales.

La cooperación internacional entendida como Entendida como una de las interacciones básicas del sistema y un instrumento al servicio de la política económica y social. Y es en este orden que los municipios mexicanos han encontrado en la cooperación internacional un instrumento idóneo para alcanzar algunos de sus objetivos prioritarios en materia de crecimiento económico y de desarrollo.
Al tiempo que algunos temas internacionales –como la defensa de los derechos humanos y el respeto a las minorías- se han vuelto domésticos, muchos temas domésticos se han internacionalizado, abriendo espacios y oportunidades para que los gobiernos locales planteen sus intereses y visiones sobre los mismos, pero también sobre el diseño de la política exterior de sus propios países, el protagonismo de los gobiernos subnacionales (estatal y municipal) en el ámbito internacional se sitúa en un contexto en el que la agenda mundial se ha diversificado para incluir una amplia variedad de asuntos económicos, sociales, culturales y ambientales que anteriormente se encontraban bajo la jurisdicción de los gobiernos locales.
Si bien la dimensión internacional de los municipios, es tratada desde la perspectiva de las Relaciones Internacionales como novedosa, este tipo de interacción tiene una historia cercana en la constitución de la primera organización de autoridades locales y de aquellos hermanamientos constituidos en los años de la Posguerra.

Existen varias formas de vincular a los Gobiernos Locales y las relaciones internacionales estos vínculos puede ir desde el nivel formal que tienen las entidades municipales ya sea con sus homólogos en el extranjero o bien por medio de la actividad que desarrollan más allá de las fronteras nacionales para insertarse de mejor manera en el proceso de internacionalización y el informal que pueden ir desde comidas de negocios y las conversaciones telefónicas.

En este caso, acostumbran a ser características de las regiones fronterizas o de regiones relativamente próximas, como por ejemplo la relación que se da entre alcaldes de las ciudades fronterizas de México-Estados Unidos- Canadá. En otro nivel se podrían citar aquellas relaciones de los entes locales en el marco de la política exterior del Estado, por medio de su participación en Comisiones Mixtas/Binacionales como en el caso de México, o bien por algún compromiso que el Estado haya asumido y pase por determinación de éste a ser responsabilidad del municipio. Asimismo se tienen aquellas acciones derivadas del cumplimiento de obligaciones que vienen impuestas por tratados o convenios bilaterales y/o internacionales o, en su caso, la participación de estas entidades subestatales en la celebración de tratados.

Ahora bien, cuando se habla de las relaciones intergubernamentales es común pensar, en primer lugar, en conexiones diversas entre agencias de un mismo nivel o de niveles distintos, pero en la práctica también se dan otras formas de vinculación, como por ejemplo, la representación política regional al interior de los poderes de la Unión, en el caso México contamos con una representación política regional expresada en el sistema de cámaras (senadores y diputados en el sistema bicameral), pero en el funcionamiento cotidiano la lógica de intereses locales se expresa con mayor claridad en las relaciones entre los gobiernos regionales de las Entidades federativas y municipios con la Federación (particularmente el poder Ejecutivo).

En el contexto bilateral con Estados Unidos y multilateral a nivel internacional, otras realidades en la política exterior y en las relaciones internacionales de México existían, por ejemplo, solamente acuerdos y tratados de intercambio comercial, financiero y cultural, pero que no iban más allá de lo determinante de la geopolítica por la vecindad con Estados Unidos.
La participación de los gobiernos subnacionales en las relaciones internacionales y la política exterior ha sido definido por los estudiosos del tema como la “paradiplomacia”, que se caracteriza por el establecimiento de contactos formales, informales, permanentes, con entidades extranjeras públicas o privadas, con el objeto de promover asuntos socioeconómicos o políticos, así como otras dimensiones externas de las propias competencias constitucionales de los gobiernos locales. Esto no excluye la existencia de otras formas de participación subnacional en el proceso de la política exterior, más directamente subordinadas a las prioridades y objetivos de los gobiernos centrales, ni el creciente papel de los gobiernos subnacionales en estructuras multilaterales para la gobernabilidad local y regional.
Los municipios pueden desarrollar en el exterior determinadas actividades relativas a la materia de su conveniencia y competencia, estas actividades no tienen una afectación a la política exterior del Estado. Además de que las mismas se realizan previo consentimiento del Gobierno, o bien en el ámbito de las directrices y de la coordinación por éste establecidas o estipuladas en los ordenamientos jurídicos correspondientes, las interacciones que se dan entre los gobiernos locales cobran especial relevancia para la planeación y puesta en marcha de políticas de desarrollo regional y urbano. En la medida en que temas que recaen bajo la jurisdicción de los gobiernos subnacionales de convierten en materia de negociación y compromiso internacional, los mecanismos de articulación intergubernamental internos juegan un papel decisivo para que la voz de éstos sea considerada en todo el proceso.
Un ejemplo claro de ello es la creciente necesidad de establecer criterios de planeación e implementación de políticas metropolitanas con perspectivas de futuro en las ciudades más importantes del país. Más allá de la mera vinculación política, los acuerdos de hermanamiento ofrecen un potencial importante para dar viabilidad a proyectos que se traduzcan en beneficios específicos para las comunidades, por lo que es importante que vayan acompañados de la identificación de objetivos comunes, la determinación de tareas concretas y, de ser posible, de un calendario de actividades.
En la mayoría de los casos, los municipios firman convenios o acuerdos directamente, sin informar de ello a las instituciones competentes, ya sea porque hay un desconocimiento de la normatividad vigente, o bien porque prefieren ahorrarse el camino burocrático a recorrer en la regulación de tal o cual convenio y al participar en la cooperación internacional por medio de las asociaciones nacionales de municipios o por medio del asociacionismo municipal a escala internacional, su regulación escapa del derecho público al privado, al ser estas asociaciones de carácter civil. En México el caso especifico de organizaciones como AMMAC, AALMAC, CONAMM y CONAGO.
Los gobiernos subnacionales pueden ejercer de distinta forma su participación en las relaciones internacionales y la política exterior. Independientemente del énfasis y el tipo de intervención, los gobiernos subnacionales por lo general recurren a acciones tales como; a) establecer oficinas permanentes en capitales o centros industriales o comerciales en el extranjero, con el fin de atraer inversión, promover el comercio, negociar directamente con empresarios y gobiernos, así como obtener información y tener cierta influencia en las políticas comerciales e industriales de los otros países, b) Participar en Asociaciones de Gobiernos Locales, ya sea nacionales, regionales o internacionales, que han desarrollado esquemas de gestión de la oferta y la demanda de cooperación externa para los gobiernos locales.
El desarrollo de la actividad internacional local tiene una explicación pragmática. Ya sea que los estados y municipios estén desencantados con la política exterior federal, o bien que perciban que ésta es inefectiva para promover sus intereses, los gobiernos subnacionales buscan su fortalecimiento institucional y financiero a través de la vinculación internacional, generando un efecto de imitación en otros gobiernos locales.
El tema del hermanamiento entre ciudades merece una mención especial. Reconocido por la Asamblea General de las Naciones Unidas como un “mecanismo de cooperación excepcional” y como complemento de la cooperación entre estados y organizaciones intergubernamentales, dentro del marco legal mexicano tanto la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (artículo 28, fracción I) como la Ley sobre Celebración de Tratados otorgan a la Secretaría de Relaciones Exteriores facultades para coordinar las acciones del país en el exterior, incluyendo la celebración de acuerdos interinstitucionales suscritos por la administración pública federal, estatal o municipal, entre los que se encuentran los acuerdos de hermanamiento. Más allá de la mera vinculación política, los acuerdos de hermanamiento ofrecen un potencial importante para dar viabilidad a proyectos que se traduzcan en beneficios específicos para las comunidades, por lo que es importante que vayan acompañados de la identificación de objetivos comunes, la determinación de tareas concretas y, de ser posible, de un calendario de actividades.
Las motivaciones económicas tienen también un peso muy fuerte en las relaciones internacionales y obedecen no sólo a la necesidad de exportar bienes y servicios, obtener inversiones, expandir el empleo y promover el turismo, sino cada vez más a la búsqueda de que las voces de los gobiernos locales sean escuchadas en la negociación de acuerdos internacionales negociados y ratificados por el Estado nacional, en este sentido, los tratados de libre comercio han sido uno de los detonadores más claros para lograr la movilización de los gobiernos locales en el área internacional. Sin lugar a duda, la interdependencia económica conduce a la formación de alianzas y estrategias comunes entre los gobiernos subnacionales que comparten el acceso a ciertos recursos naturales o vocaciones productivas específicas, así como flujos comerciales significativos.
En la medida en que las decisiones nacionales sobre libre comercio tienen un impacto regional diferenciado, los gobiernos subnacionales han articulado estrategias para lograr que sus intereses sean considerados en las decisiones sobre la apertura e incluso en las disputas comerciales bilaterales o multilaterales. Adicionalmente, en función de la distribución de competencias existentes, en muchos casos es imprescindible que el gobierno nacional consulte y cuente con el concurso de los gobiernos subnacionales para proponer estrategias de solución a las controversias que se presenten.
La dinámica de los asuntos transfronterizos constituye un factor de gran importancia para impulsar a los gobiernos subnacionales de distintos países para interactuar. La solución de problemas de contaminación, agua, tránsito de vehículos y personas, contrabando y otras formas de delincuencia obligan a la discusión y búsqueda de soluciones comunes para el bienestar de las respectivas poblaciones.
Las constituciones de la mayoría de los países establecen claramente el monopolio del gobierno federal/nacional sobre las relaciones internacionales y buscan asegurar que exista suficiente consistencia y autoridad para controlar las actividades exteriores de Estado. En otros países, existen consultas más o menos institucionalizadas entre el gobierno nacional y los gobiernos locales para discutir asuntos internacionales. En el caso de Canadá, estas consultas se dan sobre una base informal, pero hay ejemplos de participación y consulta formal en el ámbito de la Unión Europea, a través del Comité de las Regiones y Autoridades Locales de la Unión Europea.
La creciente actividad internacional de los gobiernos locales ha sido vista como una amenaza para los defensores irrestrictos del Estado-nación, pero más bien es un elemento que refleja la vitalidad democrática, cultural y económica de un país (sobre todo, de una federación), bajo el supuesto de que el gobierno nacional no necesariamente representa los intereses de todas sus unidades constitutivas, además de que en los Estados federales no se trata de gobiernos subordinados, con una relación jerárquica entre ellos, sino más bien como gobiernos coordinados que poseen facultades tanto exclusivas como concurrentes.

No obstante, los gobiernos estatales y municipales han emprendido estrategias de internacionalización que revisten las formas descritas anteriormente (instalación de oficinas en el extranjero, giras, participación en ferias, ofrecimiento como sedes de eventos internacionales, etc.). En México, la constitución no considera a los gobiernos estatales y municipales al establecer las características de la política exterior, definidas en la fracción X del artículo 89 para el Ejecutivo federal y en la fracción I del artículo 76 para el Senado de la República, para el caso de los estados, está prohibido expresamente en el artículo 117 la celebración de “alianza o tratado con otro estado o con las potencias extranjeras”.
Los gobiernos subnacionales enfrentan desafíos complejos en su vinculación con el ámbito internacional, pero éste ofrece un potencial enorme y muy variado para establecer alianzas en beneficio de las respectivas poblaciones, la actual agenda internacional otorga un papel importante al debate y la generación de propuestas en materia de descentralización, fortalecimiento de los gobiernos locales y coordinación intergubernamental. La multiplicidad de programas, proyectos y estudios sobre estos temas constituyen áreas de oportunidad para afianzar el posicionamiento de los gobiernos locales en el ámbito internacional y aprovechar cabalmente la amplia oferta de cooperación de que disponen.
Por ello, es de imprescindible importancia que tanto en los niveles académicos así como en la administración pública el tema de las relaciones internacionales a nivel de gobiernos subnacionales cobre una mayor fuerza tanto para dar impulso al desarrollo económico de las entidades, así como también el intercambio de tecnologías y experiencias para hacer frente a problemas comunes.
Se deben de dar pasos importantes, es innegable la necesidad de adecuar nuestro marco constitucional para subsanar primeramente el la prohibición de asociaciones intergubernamentales entre los niveles estatal y municipal en nuestro país, reformar al articulo 26 en lo que se refiere a que el Estado planeará, conducirá, coordinará y orientará la actividad económica nacional, y llevará al cabo la regulación y fomento de las actividades que demande el interés general en el marco de libertades que otorga esta Constitución; el articulo 115 la cual se refiere a que los Municipios, previo acuerdo entre sus ayuntamientos, podrán coordinarse y asociarse para la más eficaz prestación de los servicios públicos o el mejor ejercicio de las funciones que les correspondan. En este caso y tratándose de la asociación de municipios de dos o más Estados, deberán contar con la aprobación de las legislaturas de los Estados respectivas. Así mismo cuando a juicio del ayuntamiento respectivo sea necesario, podrán celebrar convenios con el Estado para que éste, de manera directa o a través del organismo correspondiente, se haga cargo en forma temporal de algunos de ellos, o bien se presten o ejerzan coordinadamente por el Estado y el propio municipio y finalmente el artículo 117; los Estados no pueden, en ningún caso:

Celebrar alianza, tratado o coalición con otro Estado. Además de la creación de una nueva ley secundaria llamada “Ley general para el fomento de las asociaciones intergubernamentales como entidades de interés público”

Es claro que no se busca que las relaciones internacionales entre los gobiernos subnacionales interfieran en las facultadas exclusivas del Estado Nacional, sin embargo se puede trabajar en temas específicos; el medio ambiente, la delincuencia, educación, mejoras en la calidad de los servicios, temas metropolitanos y alianzas estratégicas en cuanto a comercio local, hay que concluir que las relaciones internacionales no son ni deben ser exclusivas del gobierno federal, los gobiernos subnacionales en la medida de que su propia dinámica de crecimiento lo permita y con la debida interpretación y adecuación constitucional deben tomar un papel importante como actores en las esferas de la administración pública global.


Bibliografía
- Cabrero Rodolfo García del Castillo Enrique. Relaciones intergubernamentales en México. Los nuevos escenarios y la nueva agenda de estudios. “Gobiernos locales. Democracia y Reforma del Estado”. 2º. Congreso IGLOM. Red de Investigadores en Gobiernos de México.

- Guillén López Tonatiuh. Federalismo, gobiernos locales y democracia 17. Cuadernos de Divulgación de la cultura democrática. http://deceyec.ife.org.mx/federalismo.htm

- Ramos García José Maria. Gobiernos Locales y la Cooperación transfronteriza México-EUA. Espiral, septiembre-diciembre, Vol.9, Número 25. Universidad de Guadalajara.